DECÁLOGO DEL ABOGADO

El decálogo de Couture es una especie de brújula en donde cada mandamiento es una especie de prueba, involucrando nuestro conocimiento y carácter. La cual nos hace reflexionar para mejorar y crecer en la vida porque las experiencias nos ayudan para bien y de esta manera ser seres éticos.
MANDAMIENTOS
- Estudia: El estudio transforma al hombre para bien, día a día se adquiere nuevas experiencia las cuales son fortalezas para seguirse preparando académicamente y éticamente.
- Piensa: El derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando. Es muy cierto el ser humano se caracteriza por pensar antes de actuar, el racionar nos permite palpar las problemáticas que surgen en nuestro entorno.
- Trabaja: La abogacía es una de las tareas de mucho desempeño, donde se involucra alma, vida y corazón por cumplir con el compromiso del abogado y así servir a la sociedad.
- Lucha: el deber es luchar por el derecho; ser esos portadores de justica y con nuestro conocimiento y vocación luchar.
- Leal: Ser leal con el cliente refleja nuestros valores y transparencia. Leal para con el juez ser pulcro con lo que decimos y actuamos de tal forma damos a confiar lo que decimos.
- Tolera: Es una de las cualidades que caracteriza a los abogados y es allí donde se aprende a sobrellevar, admitir o permitir las circunstancias que se nos presentan.
- Paciencia: Es el principal motor para sobrellevar las adversidades, y con fortaleza, empeño se resuelven.
- Fe: Primordial componente que nos ayuda a encontrar nuestra paz interior y la cual nos orienta a seguir para delante.
- Olvida: La abogacía es una lucha de pasiones. Cada momento tiene su tiempo y espacio para perdonar y olvidar.
- Ama tu profesión: Lo esencial es aprender para compartir conocimientos y experiencia lo cual nos proporciona satisfacción y alegría aconsejar que es un honor ser un abogado.













